Un nuevo estudio publicado en la revista *Neurology* ha revelado que las personas con altos niveles de grasa corporal, especialmente en el abdomen o los brazos, tienen un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer y otras demencias relacionadas. ¿A qué se debe esto y qué se puede hacer para reducir el riesgo de padecer demencia?
Resumen de la nueva investigación
Aunque estudios anteriores han sugerido que existe una relación entre la obesidad y la demencia, una nueva investigación del Dr. Shishi Xu y su equipo profundiza en el tema al diferenciar entre los distintos tipos de grasa corporal y la fuerza muscular.
En el nuevo estudio, el equipo del Dr. Xu analizó los datos de salud de más de 400 000 personas, con una edad media de 56 años, que inicialmente no padecían ninguna enfermedad neurodegenerativa. Se realizaron mediciones de diversos parámetros de la composición corporal, como el perímetro de la cintura y de la cadera, la fuerza de prensión y la densidad ósea.
Durante un seguimiento medio de nueve años, aproximadamente 8.200 personas (alrededor del 2 %) desarrollaron enfermedades neurodegenerativas. Estas enfermedades fueron, principalmente, la enfermedad de Alzheimer y las demencias relacionadas (ADRD) y la enfermedad de Parkinson.
El impacto de la grasa de los brazos y el abdomen en la salud cerebral
Cabe destacar que el equipo del Dr. Xu descubrió que la distribución de la grasa y la masa muscular está relacionada con el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas. En concreto, observaron que la «obesidad central» (grasa abdominal) y los patrones de «distribución de la grasa predominante en los brazos» (grasa en los brazos) se asocian a un mayor riesgo de demencia.
Entre las principales conclusiones se encuentran:
- Las personas con altos niveles de grasa abdominal tenían un 13 % más de probabilidades de desarrollar enfermedades neurodegenerativas que aquellas con bajos niveles de grasa abdominal.
- Las personas con altos niveles de grasa en los brazos tenían un 18 % más de probabilidades de desarrollar enfermedades neurodegenerativas que aquellas con bajos niveles de grasa en los brazos.
- Una mayor fuerza muscular podría reducir el riesgo de desarrollar estas enfermedades neurodegenerativas.
La fuerte relación entre la obesidad central y el aumento del riesgo de demencia pone de manifiesto el importante papel que desempeña la grasa visceral, o grasa abdominal, en la salud cerebral. Del mismo modo, unos niveles elevados de grasa en los brazos pueden indicar unos niveles más altos de grasa corporal, lo que conlleva riesgos para la salud que pueden afectar al cerebro.
¿Qué relación hay entre la grasa y el músculo, por un lado, y el cerebro, por otro?
La grasa acumulada en el abdomen y los brazos puede estar relacionada con diversos procesos metabólicos, los niveles de inflamación y los problemas vasculares (afecciones que afectan a los vasos sanguíneos). La grasa abdominal es especialmente preocupante porque rodea órganos vitales y presenta una mayor actividad metabólica, lo que puede provocar un aumento de la inflamación y otros riesgos para la salud que pueden afectar a la salud cerebral.
Por otro lado, se ha demostrado que la fuerza muscular tiene un efecto protector. Tal y como explicó nuestro director médico, el Dr. Joel Salinas, en una entrevista con Everyday Health, esto se debe probablemente a que la fuerza muscular está relacionada con una mejor forma física y una mejor salud metabólica. Una mejor salud metabólica puede reducir la inflamación y mejorar la función cardiovascular, lo que favorece una mejor salud cerebral y puede reducir el riesgo de demencia.
Reduce el riesgo con cambios en el estilo de vida
Perder grasa abdominal mediante cambios en el estilo de vida puede ser beneficioso para muchos aspectos de la salud. Mejorar la fuerza muscular también puede reducir el riesgo de padecer enfermedades neurodegenerativas. A continuación, te ofrecemos algunos consejos para la salud cerebral seleccionados por el equipo clínico de Isaac Health:
- Sigue una dieta equilibrada: Diversos estudios han demostrado que ciertas dietas, como la dieta MIND (inspirada en la dieta mediterránea), pueden reducir el riesgo de deterioro cognitivo y demencia. La dieta MIND hace hincapié en las verduras de hoja verde, las bayas, los frutos secos, el pescado y los cereales integrales.
- Entrenamiento de fuerza: El desarrollo muscular mediante el entrenamiento de fuerza puede reducir el riesgo de demencia. Prueba ejercicios sencillos, como levantar pesas ligeras, hacer sentadillas o utilizar bandas elásticas, para realizar un entrenamiento suave pero eficaz.
- Mantente físicamente activo: la actividad física es importante para la salud cerebral. Mantener una composición corporal saludable mediante la práctica regular de ejercicio cardiovascular reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares y de inflamación, que están relacionadas con el deterioro cognitivo. La natación, caminar y el yoga son excelentes opciones de ejercicio cardiovascular.
En definitiva, es importante adoptar un enfoque integral de la salud. La actividad física regular, una dieta equilibrada y el cuidado de la salud cardíaca pueden contribuir a mejorar la salud cerebral y reducir el riesgo de demencia.
En Isaac Health, nos comprometemos a ayudar a las personas con demencia y a sus seres queridos a disfrutar de la vida al máximo. Ponte en contacto con nosotros para concertar una consulta inicial gratuita con nuestro equipo y descubrir cómo podemos acompañarte en tu camino hacia la salud cerebral.
