La relación entre la ansiedad y la demencia ha sido objeto de numerosas investigaciones médicas en las últimas décadas. Si bien algunos investigadores han demostrado que existe una relación entre los trastornos de ansiedad y el deterioro cognitivo, otros estudios han demostrado lo contrario. En general, las investigaciones realizadas hasta ahora no han logrado esclarecer cómo los diferentes tipos de ansiedad —como la ansiedad de aparición tardía en la vejez— pueden influir en el riesgo de padecer demencia.
La semana pasada, un nuevo y revelador estudio publicado en la revista «Journal of the American Geriatrics Society» arrojó nueva luz sobre la relación entre la ansiedad y el riesgo de desarrollar demencia. El estudio incluyó a más de 2.000 participantes con una edad media de 76 años. Analicemos juntos los resultados.
La aparición de ansiedad en la tercera edad se asocia con el riesgo de demencia
A diferencia de estudios anteriores, este nuevo estudio de Khaing, K. y otros adopta un enfoque matizado al distinguir entre ansiedad crónica, resuelta y de nueva aparición. Cabe destacar que descubrieron una fuerte asociación entre la ansiedad de nueva aparición y el riesgo de desarrollar demencia por cualquier causa (enfermedad de Alzheimer, enfermedad vascular u otras causas). Los investigadores también observaron un mayor riesgo en los participantes menores de 70 años.
¿Qué significa esto? Tal y como explicó a la CNN nuestro director médico, el Dr. Joel Salinas, hay varias explicaciones posibles para este fenómeno. Por un lado, la ansiedad puede ser una manifestación temprana de una enfermedad cerebral subyacente. Por otro lado, el deterioro cognitivo precoz también puede contribuir de manera significativa a la ansiedad de una persona. Por ejemplo, una persona con deterioro cognitivo precoz puede cometer errores en situaciones sociales y sentirse avergonzada, lo que da lugar a la aparición de ansiedad.
Aunque puede resultar complicado desentrañar esta relación —si es la ansiedad la que aumenta el riesgo de demencia o si la aparición precoz de la demencia provoca una nueva ansiedad—, hay, no obstante, algunas conclusiones clave. La aparición de una nueva ansiedad, especialmente en edades avanzadas, justifica una evaluación oportuna para determinar la causa de dicha ansiedad. Esto brinda la oportunidad de un tratamiento precoz, cuya importancia se analiza en la siguiente conclusión clave del estudio.
La ansiedad no tratada también puede aumentar el riesgo de demencia
Según el estudio, la ansiedad no tratada puede aumentar la probabilidad de padecer demencia por diversas causas, entre ellas la enfermedad de Alzheimer y la demencia vascular. Esto podría reflejar el impacto del estrés crónico en el cerebro, ya que la ansiedad prolongada puede provocar un aumento de los niveles de hormonas del estrés que pueden dañar las regiones cerebrales implicadas en la memoria y la cognición. El estrés derivado de la ansiedad también podría contribuir a la inflamación y a otros cambios fisiológicos que aumentan el riesgo de demencia. Estos hallazgos subrayan la importancia de adoptar medidas proactivas para controlar la ansiedad, cuando esté presente, sobre todo para evitar que se convierta en una afección crónica.
La salud mental es la salud del cerebro
Es fundamental reconocer la relación bidireccional que existe entre la salud mental y la física. Del mismo modo que la ansiedad crónica puede aumentar el riesgo de demencia, mejorar la salud mental puede influir positivamente en el bienestar general y en la función cognitiva. La atención temprana y proactiva de la salud mental es esencial para tu salud a largo plazo. Como solemos decir, la salud mental es la salud del cerebro.
El control de la ansiedad puede implicar diversas estrategias. La actividad física, la meditación de atención plena, la terapia cognitivo-conductual (TCC) y la medicación (cuando sea necesario) pueden ayudar a controlar la ansiedad. Si sufres ansiedad, te animamos a que busques ayuda de profesionales sanitarios con experiencia para comprender su causa y desarrollar un plan personalizado para controlar estos síntomas. Abordar la ansiedad no solo es fundamental para el bienestar mental, sino también para mantener la salud cognitiva a medida que envejecemos. En Isaac Health, nuestro equipo multidisciplinar está a tu disposición para acompañarte en tu camino hacia la salud cerebral. Solicita una consulta inicial gratuita con uno de nuestros asesores especializados para descubrir cómo podemos ayudarte.
