Un nuevo estudio publicado en BMC Medicine ha descubierto que ciertos antidepresivos, especialmente un grupo denominado ISRS (como el escitalopram, el citalopram y la sertralina), parecen estar relacionados con un agravamiento más rápido de los problemas de memoria y pensamiento en personas con demencia. Se trata de un estudio observacional que proporcionó información real de muchos pacientes diferentes, pero no fue un experimento controlado. Por ello, no podemos afirmar con certeza que los antidepresivos causaran directamente un mayor deterioro.

A continuación, exploraremos las posibles razones de estos hallazgos, cómo equilibrar el tratamiento de la depresión con la protección de la función cerebral y qué podrían significar estos resultados para quienes cuidan a personas con demencia.

 

¿Por qué ciertos antidepresivos podrían estar relacionados con un deterioro cognitivo más rápido?

El estudio destacó que los ISRS como el escitalopram, el citalopram y la sertralina podrían estar relacionados con un deterioro cognitivo más rápido. Los científicos no están del todo seguros de por qué algunos antidepresivos podrían empeorar los problemas de pensamiento y memoria, pero hay algunas posibilidades:

  • Cambios en la química cerebral: Los ISRS ajustan los niveles de una sustancia química cerebral llamada serotonina. En un cerebro ya afectado por la demencia, estos cambios podrían tener consecuencias inesperadas que aceleran los problemas de memoria o de pensamiento.
  • Efectos anticolinérgicos: Algunos antidepresivos también bloquean un neurotransmisor diferente llamado acetilcolina, que es muy importante para la memoria y el aprendizaje. Las personas con demencia son especialmente vulnerables a problemas si esta acción se reduce aún más.
  • Progresión natural de la demencia: También podría ser que aquellos que necesitaban antidepresivos más fuertes o más frecuentes ya presentaran síntomas de demencia más graves. Dado que esta investigación no se controló de forma estricta, no sabemos si fue la medicación o la demencia avanzada (o ambas) lo que provocó un deterioro más rápido.

Es difícil determinar con exactitud por qué los ISRS están relacionados con un deterioro cognitivo más rápido, ya que la demencia no es igual en todas las personas. Factores como la genética, el tipo de demencia y otras afecciones médicas podrían hacer que algunas personas sean más sensibles a los ISRS. El estudio en sí mismo también tiene limitaciones. Dado que en un estudio observacional es difícil saber a quién se le administraron ISRS y por qué, los investigadores deberán realizar estudios más rigurosos para determinar si los ISRS contribuyen directamente al deterioro cognitivo o si hay otros factores en juego.

 

Equilibrar el tratamiento de la depresión y la salud cerebral

La depresión no tratada puede empeorar la demencia al provocar aislamiento social, falta de motivación y menor estimulación mental. Por lo tanto, no siempre se recomienda evitar por completo los antidepresivos. A continuación, se incluyen algunas consideraciones:

  1. Opciones de medicación personalizadas. Los profesionales sanitarios pueden ayudar a seleccionar antidepresivos que puedan conllevar menos riesgos potenciales de agravar los problemas cognitivos. A veces, esto significa probar diferentes medicamentos y realizar un seguimiento minucioso de los resultados.
  2. Enfoques sin medicación. Además de los antidepresivos, o en ocasiones en lugar de ellos, técnicas como la terapia conversacional, la musicoterapia, el ejercicio ligero y las actividades sociales pueden ayudar a aliviar los síntomas de la depresión sin riesgo de perder más memoria.
  3. Revisiones periódicas. Si se utiliza un antidepresivo, es esencial controlar tanto el estado de ánimo como las capacidades cognitivas. De esta forma, los profesionales sanitarios pueden detectar cualquier cambio negativo y ajustar el tratamiento rápidamente.

 

Lo que esto significa para los proveedores de atención médica

Los profesionales sanitarios pueden ser aún más cautelosos a la hora de recetar antidepresivos a personas con demencia. Recomendamos realizar siempre una revisión exhaustiva de la medicación. Revisar todos los medicamentos que toma una persona, especialmente aquellos que pueden afectar a las sustancias químicas del cerebro, puede ayudar a reducir cualquier efecto nocivo acumulativo.

En ciertos casos, también puede ser ventajoso utilizar la dosis mínima eficaz de medicamentos para la depresión. Es posible que las dosis más altas conlleven un mayor riesgo, mientras que las dosis más moderadas siguen ofreciendo beneficios para el estado de ánimo sin aumentar significativamente el deterioro cognitivo. Se necesitan más investigaciones para comprender cuáles son los rangos de dosis más seguros y eficaces.

 

Qué significa esto para los pacientes y cuidadores

Es importante señalar que estos hallazgos se basan en pruebas preliminares, y que anteriormente se ha demostrado que los ISRS son seguros y proporcionan un beneficio notable en los adultos mayores, incluidos aquellos con demencia. Un estudio anterior mostró resultados favorables para el uso de ISRS en poblaciones de edad avanzada. Por ello, nadie debe suspender o cambiar su medicación por su cuenta. La interrupción brusca de un antidepresivo puede provocar síntomas de abstinencia y un empeoramiento repentino tanto del estado de ánimo como de los problemas cognitivos.

Los pacientes que padecen demencia y depresión también pueden beneficiarse de incorporar cambios favorables para la salud cerebral en sus hábitos diarios. Los estudios han demostrado que una dieta saludable, el ejercicio y la participación en actividades sociales desempeñan un papel fundamental en el mantenimiento de la salud cerebral. Estas medidas a menudo pueden combinarse con la medicación para mejorar el bienestar general.

En general, este estudio pone de relieve la necesidad de realizar más ensayos controlados para determinar con exactitud cómo afectan los antidepresivos a las personas con demencia. Apoyar o participar en futuras investigaciones puede ayudar a mejorar la atención sanitaria.

 

Reflexiones finales

Aunque estos resultados merecen atención, no deben eclipsar el hecho de que muchas personas con demencia se benefician significativamente de los antidepresivos. Si tiene alguna inquietud sobre el uso de medicamentos para usted o un ser querido, lo mejor es hablar con un profesional de la salud, en particular un geriatra, psiquiatra o neurólogo, que pueda asesorarle sobre su situación específica.

El equipo multidisciplinario de Isaac Health también está aquí para ayudar. Nuestros neurólogos, psiquiatras, psicólogos y otros especialistas capacitados en demencia pueden ayudar a las personas con demencia a obtener el apoyo que necesitan tanto para su estado de ánimo como para su salud cognitiva. Llámenos hoy al (888) 818-2059 o reserve una consulta inicial gratuita.